La concepción onto-histórica del lenguaje y la poesía
Loading...
Authors
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Publisher
Abstract
En su filosofía del Ereignis (apropiación mutua de hombre y Ser), Heidegger piensa Ser y lenguaje en íntima conexión. La patencia del Ser acontece ineludiblemente en el lenguaje; pero también, la esencia del lenguaje en la esencia del Ser. En virtud del lenguaje, el hombre es el testigo del Ser. En la comprensión de esto, es decisivo tener presente que la esencia del lenguaje no es una posesión del hombre, sino más bien lo es éste de aquella. El hombre es arrobado por el Ser que acontece (geschieht) en el lenguaje y es así sostenido por él en su carácter histórico (geshichtlich). No sólo el hombre
posee este carácter, sino también el Ser y el lenguaje mismos. El lenguaje en su carácter histórico fundamental ha de ser determinado a partir de la poesía, toda vez que ella constituye el acontecimiento extraordinario del lenguaje. A partir de la poesía de Hölderlin es visible la doble peligrosidad del lenguaje, como su determinación esencial más alta: I) El peligro de la cercanía más alta de los dioses y, con ello, la aniquilación excesiva por ellos. II) El peligro de alejarse hacia la habladuría desgastada y su apariencia. El lenguaje es determinado más precisamente aún como diálogo; en conexión con el diálogo se encuentra el fenómeno del silencio, que pertenece al fenómeno no-humano de la gran calma (die grosse Stille), llamada también por Heidegger en su obra tardía el campanilleo de la calma (das Ge-läut der Stille). Con esta expresión designa la esencia originaria del lenguaje.