Interacción entre investigadores permitirá que Sudamérica aporte soluciones para combatir la Malaria
José Luis Ramírez, director del programa Universidad de Naciones Unidas-Biolac
** Adriana Puleo - Parque Tecnológico de Mérida
Este lunes comenzó el Curso de Epidemiología Molecular en la Universidad de Los Andes. Durante seis días, unas 45 personas tendrán acceso a los últimos avances en materia de investigación de enfermedades a una profundidad que sólo la Tecnología de última generación permite: la molécula. La Malaria, enfermedad que anualmente mata a dos millones de personas en el mundo, es uno de los principales puntos de interés.
Cuando se habla que en Sudamérica existe un grupo de investigadores interesados en producir hallazgos de relevancia para el diagnóstico, cura y preinvención de enfermedades como la Malaria; surge la duda si en estos países son más las dificultades que las posibilidades. Si los intentos son infructuosos en comparación con la capacidad científica del primer mundo.
Para ello el director del Programa de Biotecnología en América Latina y el Caribe de la Universidad de las Naciones Unidas, José Luis Ramírez, tiene una respuesta categórica: "Si es posible: tenemos investigadores de primera línea. Pero tenemos un reto importante: cómo hacer que esos recursos interactúen entre sí."
Para el especialista, el camino a seguir para ser eficaces enemigos de la malaria es que los científicos establezcan diálogos Sur-Sur. El talón de Aquiles es la tendencia a mirar a exclusivamente a Norteamérica a la hora de buscar soluciones y compartir hallazgos. "Tenemos que entender que el problema Malaria compete de manera importante a la región. Aquí están los recursos humanos y el contexto para realizar las investigaciones" agrega Ramírez.
Nos compete sin duda. Venezuela es parte de los países a los que todavía afecta esta enfermedad ya erradicada en los países más desarrollados. Culminado el año 2003, en Venezuela fueron diagnosticados 31.719 nuevos casos de Malaria, lo cual representa un aumento relativo en la transmisión de la enfermedad de 26% con respecto al 2002; según la unidad de estadística del Ministerio de Salud y Desarrollo Social.
"Es una enfermedad que se manifiesta más voraz en África que en Sudamérica, por lo que los grandes centros de investigación del mundo suelen movilizar sus energías a la problemática de esos países. No obstante, la Malaria tiene comportamientos diferentes de acuerdo a la ubicación geográfica y a las poblaciones, por lo que es necesario una investigación particular. Por sentido común, nosotros deberíamos ayudar a encontrar respuestas," dice Ramírez y sustenta su afirmación explicando que en Venezuela, y los países que nos rodean, la especie del parásito Plasmodium que produce la Malaria -llamado Vivax- posee algunas características que lo diferencian a agentes presentes en naciones aún más deprimidas como lo son Angola, Uganda y Etiopía.
Una mirada regional
Conociendo de cerca esta problemática, un grupo de investigadores de habla hispana plantea buscar soluciones igual de urgentes. Así nace la idea de realizar un Curso de Epidemiología Molécular, entre el 12 al 16 de julio de 2004. Como dice uno de sus organizadores, Investigador del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, Ananias Escalante, este taller no tiene un fin en sí mismo. "Más bien busca fortalecer una red de investigadores sobre la Epidemiología Molecular, de acuerdo a dos perfiles: personas que potencialmente incursionen en esta área y otros que reúnen una amplia trayectoria."
Según Escalante, a través de este taller se busca potenciar procesos de interacción entre especialistas en epidemiología, genética de poblaciones y biología molecular; con el objetivo de que enfermedades -como la Malaria- puedan ser observadas desde un mayor número de perspectivas posibles. "Para ello es necesaria el estableciendo de asociaciones de intercambio de información y recursos. Es decir, concebimos como un grupo que sobrepasa a nuestra unidad de investigación."
Desde el lunes hasta el próximo sábado, 28 especialistas asisten a cada uno de los módulos del curso (clases teóricas y prácticas sobre áreas como Epidemiología, genética de poblaciones, métodos para su medición, etc); mientras que otros 17 sólo podrán presenciar las clases teóricas. Los participantes provienen de varios países latinoamericanos como Colombia, Brasil, Uruguay, Panamá, Argentina, Bolivia, Ecuador, Guatemala, Perú y Venezuela.
El curso tendrá como punto de culminación una reunión de actores para la activación de líneas de acción de una Red Latinoamericana de Epidemiología Molecular y un Portal de Internet que busca auspiciar una comunidad de especialistas en línea, (http://epidemiologia.ula.ve) el cual está siendo desarrollado por el Centro Nacional de Cálculo Científico del Parque Tecnológico de Mérida.
Una solución para un problema más profundo
Cada año en nuestro planeta mueren unos 2 millones de personas a causa de la malaria. Más de 300 millones de adultos y niños caen enfermos. Una de las principales razones es que algunas poblaciones de mosquito de la especie Anofeles infectado -los únicos que son capaces de ser portadores de la enfermedad- se han hecho resistentes a insecticidas como el DDT.
La preocupación por incentivar una Red Latinoamericana de Investigadores de Epidemiología Molecular no sólo se trata del problema de salud asociado a las variedades de cepas que producen la Malaria, sino a cómo este padecimiento es capaz de afectar las capacidades de desarrollo de la región. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, la malaria no sólo es un asesino de personas sino de calidades de vida debido a la discapacidad y al incremento de propensión a otras enfermedades -como los parásitos, la anemia y la diarrea- que provoca en las personas que la contraen.
Para Renato Gusmao, experto en Epidemiología de la Organización Panamericana de la Salud, la Malaria tiene una tendencia a hacerse un asesino más poderoso en la medida en que las soluciones no sean tan urgentes como el problema . "Las expectativas deben ir más allá del aspecto farmacológico, se trata de crear una protección social. Esa profundidad en los hallazgos es una posibilidad que la Epidemiología Molecular propicia. En nuestra época ya no tengo la menos duda que las soluciones más efectivas son las que son producto de interacciones entre altas Tecnologías y la medicina". Comenta Gusmao en las palabras de inauguración del evento.
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Raúl Isea
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